Borge deja arruinado a Quintana Roo

By en marzo 30, 2016

Guillermo Cantón Zetina

El sátrapa de Quintana Roo, Roberto Borge, deja endeudado con más de 22 mil 100 millones al estado. Esto quiere decir que cada quintanarroense, aunque acabe de nacer, debe pagar $14,199 pesos de esa megadeuda. Su elegido para gobernador, Mauricio Góngora, también endrogó como alcalde a Playa del Carmen con 817 millones de pesos. Ellos dos, solitos, cargaron a los ciudadanos un fardo de casi 30 mil millones. 

Aún así, este domingo 5 de junio habrá comicios para gobernador. Todo indica que Borge echó a andar una colosal maquinaria de fraude para no perder el control político. Bien señala la ex diputada Graciela Saldaña: «El presidente Enrique Peña Nieto sigue solapando a Roberto Borge».
Para Julián Ricalde, ex alcalde cancunense, Borge «ha convertido la infamia en una forma de hacer polìtica». Y lo secunda Saldaña: «Quintana Roo es una dictadura».
En la oposición, abanderado por PAN-PRD, Carlos Joaquín, hermano de Pedro, secretario de Energía y ex gobernador, trata de desquitarse por que Borge le bloqueó la candidatura del PRI. Aquí sobresale la soberbia y arrogancia del sátrapa Borge, a quien no le importa enfrentarse a Pedro Joaquín con tal de dejar a Góngora, quien supone le será perro fiel y no moverá ninguna acusación en su contra, una vez dejado el palacio de gobierno de Chetumal.
Carlos Joaquín es un mediano polìtico estatal, que tuvo su mayor exposiciòn como subsecretario de Turismo federal donde, por cierto, no brilló como un polìtico de polendas. Más bien se mostró como un burócrata de medio pelo, aferrado al apellido para trepar en la política de su estado. «Derecho de raza», diría álguien. Porque méritos, méritos personales, pocos se le aprecian.
El 5 de junio veremos dos fuerzas enfrentarse: las del neroniano Borge y su cooptada maquinaria oficial al servicio del PRI y de Góngora, y de otra parte a Pedro Joaquín Coldwell, cercano a Peña, quien trae atorado al gobernador desde hace muchos años. No por nada Carlos Joaquín tuvo que emigrar del estado cuando arribó la satrapía de Borge.
En este proceso hay otra mano negra atrás de Borge: la del ex gobernador Félix González Canto, compadre y socio del sátrapa, quien desde el Senado hace negocios fabulosos en Quintana Roo siempre de la manita y con el aval de Roberto. Par de cuatreros, pues, que tiene al paraíso a punto de convertirlo en un averno quebrado.
El PRI ha gobernado para la mala suerte de Quintana Roo desde hace más de 80 años. A nivel estatal no ha mandado la oposición, aunque en algunos municipios, como Cancún, sí. Hoy es un señorío a los pies de Roberto Borge, como ayer fue de Miguel Borge, Joaquín Hendricks o Félix González. Una «organización» tipo mafia para saquear a la entidad y lucrar con el poder público.
Mauricio Góngora no es diferente: es monaguillo confeso de Borge y por más que trata no prende en los ciudadanos. Su sonrisa se ve falsa, fingida, irreal. No conoce lo que es el carisma político y sólo depende de lo que el sátrapa disponga. 
Pobre Quintana Roo: el panorama de hace ocho décadas sigue siendo negro. Góngora tiene una «legitimidad» de lástima: en Playa del Carmen, de 43,024 votos para la alcaldía apenas alcanzó 26,789 sufragios. En realidad, lo sostuvo en el poder sólo UN voto: el del sátrapa.
Y si los ciudadanos no disponen otra cosa, Góngora gobernará con ese mismo voto único, vergonzante, de infamia: el de un sátrapa oxigenado por el presidente de la República.

About Redaccion Frente Informativo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *