Moralidad y ética en Querétaro

By en septiembre 28, 2015

La Tabula Rasa

Ulises Gómez de la Rosa

Militante de izquierda

Por definición, la moral es un sistema que vincula los valores o principios y las acciones, regulando las relaciones de las personas entre si y de estas con su comunidad, de tal suerte que es la suma de las conductas.

La ética va de la mano con la moral, y de ambas se desprende en forma general, como nuestras decisiones afectan a los demás. Así las cosas una persona responsable toma decisiones conscientemente y acepta las consecuencia de sus actos dispuesto a rendir cuentas de ellos, con la familia, con el trabajo, con su propio, cuerpo física y mentalmente, y con la sociedad en general. Actuar de manera responsable implica la capacidad de dar respuesta a sus propios actos.

Lo anterior viene a colación por la muy pertinente, clara y contumaz declaración que dio en días pasados el Gobernador electo de Querétaro Francisco Domínguez Servién, en la que informó que una vez que tome protesta y que lleve a cabo la revisión del estado, no tapará a nadie, por lo que cualquier responsabilidad que se encuentre en alguna dependencia será presentada a las autoridades correspondientes para que se atienda y se deslinden o finquen responsabilidades.

Y fue más allá: «Todo lo que se incumplió en cuestiones financieras o de seguridad, no taparé a nadie, no defenderé a nadie, todo lo que salga será tratado conforme a la ley, no vamos a hacer una persecución de ex funcionarios, no es mi estilo, pero quien tenga responsabilidades será puesto a disposición de las autoridades”. Lo que en simple castellano quiere decir, que no habrá cacería de brujas, ni peces gordos, ni declaraciones espectaculares, ni litigios en medios de comunicación, todo absolutamente todo por la simple acción del derecho y la correspondiente autoridad competente.

Henry en 1998 definía la ética en la función pública como un conjunto de valores que proporciona a quienes se manejan en instituciones públicas las nociones que les permiten servir al interés público y no a sus beneficios personales. Cuando una persona física es titular de un órgano administrativo se encuentra en una doble relación con la organización a la cual pertenece según actúe hacia afuera o hacia adentro de la institución. Cuando actúa hacia adentro de la administración estamos frente a un sujeto de derecho, que tiene derechos y obligaciones propios distintos a la de la organización e incluso pueden ser contrapuestos. Pero cuando se actúa hacia afuera la cosa cambia, porque afecta otras esferas públicas y a personas físicas o morales en su actuar, es decir sus actos afectan a terceros y responden o debieran responder ante un superior, ante otra organización administrativa o ante la ley, el sujeto aquí pierde su individualidad y por tanto debe dar cuenta de sus actos.

De tal suerte que los funcionarios del Gobierno Calzadista que están por salir debieron conducirse apegados a la constitución y a la ley de responsabilidades de los servidores públicos, apegados siempre a principios éticos y morales, si no lo hicieron, habrá consecuencias, porque la gobernabilidad democratica está encaminada a generar un equilibrio dinámico entre las capacidades de los gobiernos para dar respuestas legítimas y eficientes a las demandas que se producen desde la sociedad civil, y si esas demandas no respondieron o se respondieron de manera ineficiente, opaca o transgrediendo la ley, con nepotismo, clientelismo, tráfico de influencias o conflicto de intereses, deberán asumir las consecuencias de sus actos bajo el estricto imperio de la ley, así de simple.

Alberdi decía: «la responsabilidad de los encargados de todo poder público, es otro medio de prevenir sus abusos. Todo aquel que es depositario o delegatario de una parte de la soberanía popular deber ser responsable de infidelidad o de sus abusos en el ejercicio. Para que la responsabilidad sea un hecho verdadero y no una palabra mentirosa, debe de estar determinada por la ley con toda precisión; deben de existir penas señaladas para los abusos de los mandatarios, jueces que las apliquen y leyes que reglen el procedimiento de juicio político». En nuestro estado de Querétaro tenemos todo esto, así como de instituciones encargadas de vigilar el gasto público y de ejercer el control interno de las instituciones, por tanto quien violentó la ley, el procedimiento o la trasparencia en el ejercicio de la función pública o se alejó previamente de principios éticos y morales en su encargo, que se someta al juicio de la ley y al señalamiento de la ciudadanía, ese es el costo de no haber actuado con lealtad al pueblo de Querétaro.

Y lo mismo va para la administración de Loyola-Ceballos-Tolentino, más les vale haber actuado con probidad, austeridad sin dispendio, y sin desviar recursos, porque para ellos y sus funcionarios habrá castigos mayores, más hoy en día en que no han comprendido que el periodo acabó y que su fuero terminó. Lo que hoy hicieron con el montaje escénico de la compra de una camioneta de 3 millones de pesos y adjudicarla a una simple petición de Marcos Aguilar Vega tendrá consecuencias graves para los que salen. Moralidad, ética y honorabilidad son cualidades hoy ausentes en los funcionarios del PRI y en ello llevaran la penitencia.

Bien por el Gobernador Electo Francisco Domínguez y bien por Marcos Aguilar Presidente Municipal electo, principios antes que dinero o riquezas mal ávidas.

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