Este año, sentencia Martín Mendoza Villa, será crucial para el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Querétaro, ya que se iniciará, subraya, el proceso interno para renovar los órganos directivos del partido.
Quien fuera dirigente estatal y diputado local por el partido del sol azteca, es tajante al señalar que es impostergable una transformación en su partido. “No solo deben cambiar los nombres, pues al partido le faltan acciones que nos lleven al triunfo; al partido, dice en forma autocrítica, le hace falta un proyecto político, ciudadano, de gestión, de acercamiento con los votantes, hace falta, expresa enérgicamente, un proyecto incluyente, de todos quienes militamos en el partido y de quienes simpatizan con él”.
Quien también es consejero nacional de ese organismo, pone el dedo en la llaga, cuando sin tapujos expresa que el PRD queretano hace tiempo que carece de estructura política y de un proyecto político acorde a la realidad estatal.
Consecuente con su diagnóstico, Martín Mendoza anuncia a la militancia de su partido, a través de Sin Permiso, que a partir de hoy, luchará por la dirigencia estatal, comprometiéndose a hacer del PRD un partido incluyente, transparente junto a militantes “que trabajen”.
Se compromete a integrar y darle vida a los 18 comités municipales, construyendo un proyecto con la opinión de los ciudadanos.
Asimismo, afirma que se reunirá con profesionistas, con organizaciones sociales, que debatirá en público los temas más álgidos, cualesquiera que sean sin rehuir a ellos, al tiempo de implementar un área de asistencia y gestión social.
Confiado en el voto de la militancia para tomar las riendas perredistas, Mendoza Villa se compromete a buscar candidatos de la sociedad civil “con una trayectoria limpia”, además “integrar un gran frente de jóvenes de izquierda, para regresarle a mi partido, a nuestro partido aquellos triunfos de cuando lo encabecé”.
El dirigente partidista, basa su optimismo y compromiso, al recordar que bajo su mando, se alcanzaron 34 regidurías, dos municipios e igual numero de diputados.
Para finalizar, advierte que ante la crisis de su partido, quiere volver a presidirlo, confiando en la militancia y “para el bien de un nuevo PRD queretano”.
¿Quién recoje el guante?
