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Fayad: ¡Pobre Hidalgo!
Guillermo Cantón Zetina
Hidalgo es uno de los estados más pobres y atrasados del país. La miseria se palpa en sus zonas rurales y en ciudades chatas y tristes. Ahí se ha enquistado un clan político, llamado Grupo Hidalgo, que hoy encabeza Chong, el secretario de Gobernación, y que ha tomado a la entidad como monedero personal. Saqueos, desfalcos y atropellos al erario y a las personas. Omar Fayad es el elegido para continuar esa calamidad. Es un senador de paquetería; casado por conveniencia política con otra actriz, Victoria Ruffo, emulando a Peña Nieto y Gaviota y a Manuel Velasco y Anahí. De los que recurren a las marquesinas para allegarse más votos. Así de supérfluos y frivolones; luces de reflectores y candilejas, a costa de mexicanos miserables y muertos de hambre.
El Grupo Hidalgo quiere emular al Grupo Atlacomulco, de Peña Nieto en el estado de México. Copiarlo en sus excesos, sus obsesiones por la riqueza y el poder sin freno. Pasar el poder de compadre a otro, de un pariente a otro. Sin recato, sin vergüenza. Esos “Grupos” (que más bien son cofradías o Cosas Nostras al más puro estilo siciliano de Al Capone) son la muestra más acabada de la decadencia del sistema político de este país, y sus jefes la personificación del nepotismo, la trampa y la ambición que ya va siendo histórica.
Hidalgo ha tenido gobernadores de pesadilla: Por eso la pobre entidad no levanta cabeza y permanece siempre postrada. Ocupa siempre los primeros lugares en pobreza, marginación, abandono. Javier Rojo Gómez encabezó una pléyade de corruptos e hizo escuela: Jorge Rojo Gómez, Humberto Lugo Gil, Jesús Murillo Karam, Manuel Angel Núñez Soto o el actual, Francisco Olvera Ruiz, un mercachifle puesto por Chong quien pasa a la posteridad por llevar a su familia, con gastos pagados por la prole, a juegos del Super Bowl y otras lindezas semejantes.
Peña Nieto no sólo hizo secretario de Gobernación a un tipo de naturaleza mediana, un regularcillo gobernador, sino que le escrituró el estado de Hidalgo. Desde las ruinas y las necesidades de los hidalguenses, Chong labra su carrera hacia la Presidencia en 2018. Quita y pone funcionarios a placer; dispone de la tesorería estatal como caja chica. Su único mérito es haber sido gobernador vecino de Peña Nieto, y de haber hecho algunas cosas juntos en esa condición. Como el estado de México tiene un presupuesto mil veces mayor que Hidalgo, Chong se arrimó a Peña Nieto y encontró en la afición de éste por la rapiña del dinero público un común denominador, que rige hasta la fecha. No por nada, Peña tiene su Casa Blanca en Las Lomas y Chong lo emula y tiene su casa familiar en Las Lomas, enfrentito. También calca la afición del presidente por casas de campo caras, quizá para “estar a la altura” delincuencial del inquilino de Los Pinos.
Todo esto viene a cuento porque, para variar, Chong puso como gobernador a Olvera y ahora puso como candidato al impresentable Fayad. Olvera ha saqueado a dos manos esa indigente entidad y tiene asegurada la impunidad, cuando menos hasta 2018, mientras se decide si Chong es el elegido de Peña para cuidarle el trasero. Fayad es de la misma ralea de los del Grupo Hidalgo: inepto, voraz, improvisado, torpe.
Fayad es hechura ¿de quién creen?…De Jesús Murillo Karam, el de la “verdad histórica”, el que de un plumazo quiso borrar de la lista de problemas del presidente la tragedia de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Así pueden imaginarse la calaña del senador con licencia y aspirante del PRI al gobierno pachuquense. Hijo de libanés, ha hecho del estado de Hidalgo la fuente de su riqueza inexplicable y su paso como alcalde de la capital y como senador lo pintan de cuerpo entero como un tipo mal preparado, fatuo y de tendencias hacia la traición y la componenda.
Chong trae tan mareado al presidente que, aunque no controla nada de la seguridad interior del país, ha logrado colocar a sus cadies como funcionarios de primer nivel: Murillo Karam en la PGR; Núñez Soto, un tiempito al frente del negociazo del nuevo aeropuerto; David Penchyna en Infonavit. Otra pieza de colección, también mandadero del secretario de Gobernación, es Eugenio Imaz, al que el Chapo se le escapa las veces que quiere…..siempre con el visto bueno “de arriba”. (No por nada dicen que Joaquín Guzmán Loera pagó por su reciente fuga unos 50 millones de dólares. Y no olvidar que Chong es el custodio en jefe de todas las prisiones del país. Saque sus conclusiones…).
Fayad fue puesto como presidente de la comisión senatorial de seguridad pública para, entre otras cosas, hacerla de tapadera de Murillo en el escalofriante capítulo de Ayotzinapa. Dijo de su mentor: “La PGR hizo una amplia y científica investigación (¿)”, cuando todo el mundo se mofaba de la versión de don Jesús y su afán por borrar del mapa, de un plumazo, esa tragedia que Peña Nieto lleva colgada como Sanbenito…
Casado con Victoria Ruffo, la hizo jefaza del DIF de Pachuca cuando fue presidente municipal. Ella fue responsabilizada, por negligencia, del fallecimiento de la niña Dana Paola Hernández pues el ente municipal se negó a atender el caso de violencia que sufría la menor. Fayad siguió el librito de la impunidad a las maravillas y buscó y encontró el apoyo de su mecenas Chong para que Victoria no manchara su plumaje en el fango penal.
El nivel de desvergüenza de Omar Fayad se mostró cuando presentó en el Senado una iniciativa de ley que es, simple y llanamente, la censura a las redes sociales. Fayad en su mente calenturienta ve “terrorismo informático” y criminaliza a los usuarios de internet, cuyo único pecado es divulgar en el ciberespacio los abusos y raterías del gobierno, y que jamás de los jamases serán conocidas por la televisión o la radio oficiales. De aquí se agarró el dormilón senador (es célebre una foto suya, como lirón a pierna tendida en su curul del Senado). En su engendro de ley, el candidato priísta al gobierno hidalguense pretende quemar con aceite a quienes osen criticar al presidente por lo de Ayoptzinapa o por su reforma energética, cuyo primer logro es declarar en la ruina total a Petróleos Mexicanos. Si usted, usuario de internet, critica a Peña por eso, podría acabar en la cárcel de haber prosperado el frankestein del senador Fayad.
Fayad vio en esa censura a las redes sociales el mejor modo de sobarle el lomo al presidente y así logró su nominación a la gubernatura. Desde la campaña presidencial, 2012, internet ha sido un dolor de muelas para Peña, si no recuérdese el famoso #AyotzinapaSomosTodos o #YaMeCansé, o los videos virales que exhibieron su ignorancia en geografía, literatura y otros temas que un presidente debiese dominar. No se diga del boquetazo que le hizo el trabajo de Aristegui revelando el gran negocio de la Casa Blanca de las Lomas, que sin duda es un estigma más en la frente del presidente de este país. Capítulo especial tienen Televisa y TV Azteca, que tratan de tapar el sol con un dedo y no publican nada de protestas sociales contra Peña. En fin, eso vio Fayad y de ahí se agarró para su desvencijada ley, que fue pateada por la mayoría de mexicanos y sirvió de botanero para gran parte de la prensa internacional. Senador bananero, le dijeron a Fayad…
Fayad es peor que Peña Nieto en eso de los galimatías, o cantinfleadas: Se le preguntó acerca de su sueldazo y esto alcanzó a ordenar en su cabecita y decirlo: “Es impresionante la gestión que hay que hacer….Si yo les diera cifras de mi gestión, entonces ya no van a decir: híjole, cuánto ganan….sino que van a decir: qué bueno que gane eso para que gaste eso”. Auténtica joya literaria que compitió con los escritos de Del Paso para llevarse el Premio Cervantes de la Lengua….
El rostro fascista de Fayad, aparte del ataque abortado a las redes sociales, resurge al referirse a la Constitución y que el poder emana del pueblo: “…No podemos pensar que el dicho de que el gobierno es del pueblo y que el pueblo es el que manda, ustedes puedan admitir que ese dicho lo ejerza cada mexicano….Porque eso llevaría a la anarquía (¡sopas!), porque saben perfectamente que eso es imposible (¡recórcholis!)….porque no podríamos reunir a 120 millones de mexicanos para cada decisión que quisiéramos tomar”. O sea: ¡al diablo lo que dice la Constitución!.
Fayad demostró uuuuuuuna vez máaaaaasss su torpeza cuando defendió a Chong a raíz de la fuga del Chapo. Sobra decir que, con esa defensa, el titular de Gobernación perdió varios puntos en el rating para 2018. No me defiendas, Fayad, pudo haber suplicado el administrador de Bucareli.
Pues desde este momento envío mis más sentidas condolencias a esos hidalgos habitantes del estado de Hidalgo. Tiene su mérito haber soportado, y seguir haciéndolo, a una “clase política” que ni tiene clase ni sabe de política. Son una pandilla que se apropió de dineros y destinos en ese estado, y que albergan el sueño güajiro de que Chong se convierta en el primer presidente de la República de ese estado. Ojalá no olviden a la hora de votar que Chong fue un gobernador de caricatura y que Fayad, como senador, fue un magnífico astronauta. Con esos políticos ¿para qué quiere plagas, pestes o calamidades el estado de Hidalgo?.








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