- Arrancó la primera etapa del Tren Maya de Campeche a Cancún
- Innsbruck: si hubo incinerados. Se identifica al segundo normalista
- Se compromete Marcos Aguilar Vega, a la transparencia,
- Participa Gaspar Trueba en la entrega de reconocimientos al Mérito Laboral 2015
- Adán Gardiazábal entregó la unidad deportiva 3 de Mayo
- Mujeres indígenas pueden ser candidatas: Braulio Guerra
- Abarca y Pineda, la pareja que en un mes vio el fin de su suerte en Iguala
- Raúl Salinas es declarado no culpable de enriquecimiento ilícito
- Maestros de Guerrero afinan plan para boicotear las elecciones de 2015
- “No hay garantía de que mi sucesor no sea un estúpido»: Dalai Lama
¿Quién crea la delincuencia y cómo la combate el gobierno?
Jerónimo Gurrola Grave
@jggrave
No es como en ocasiones se nos quiere hacer creer: que la delincuencia e inseguridad pública son el peor mal que padecemos los mexicanos; aunque sí es necesario reconocer que son un grave problema que se incrementa todos los días, que provoca miedo y pánico entre la población e inhibe importantes inversiones que pueden generar empleo para los trabajadores, en no pocas veces con el beneplácito y complacencia de las autoridades.
De acuerdo con Semáforo Delictivo, un proyecto ciudadano para medir la paz en México, alimentado de denuncias que se presentan ante la Procuraduría General de Justicia en cada estado enviadas al secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad —el cual dirige un informe a ciudadanos, consejos, periodistas, analistas y autoridades—, a pesar de que los delitos tuvieron una disminución aceptable en el pasado mes de enero, los estados de Tlaxcala, Guanajuato, Oaxaca, Querétaro, Puebla y Tabasco reportaron rojo en varios rubros, como secuestro, extorsión, robo a vehículo, robo a casa-habitación, lesiones y violación.
En Tlaxcala, Estado de México y Jalisco, entre otros, seis de los ocho delitos que toma el semáforo estuvieron en rojo durante enero, entre los que destacan: secuestro, extorsión, robo a vehículo, robo a casa-habitación, lesiones y violación. En Querétaro, el director de Semáforo Delictivo, Santiago Roel, señaló que grupos criminales veían en el crecimiento económico del estado y su posición geográfica un espacio envidiable para operar y que desde inicios del 2014 se ha puesto en rojo el semáforo de homicidios y el robo a vehículo. Son delitos de alto impacto y este último es un indicador de corrupción de las autoridades.
Según declaraciones de Juan Marcos Granados Torres, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a raíz del incidente que se dio entre un grupo de vecinos y miembros de la pandilla Los Chidos en la colonia Las Américas de la capital queretana, donde los primeros amarraron y arrastraron por la calle a un presunto ladrón, existen 43 bandas de jóvenes que tienen presencia en Lomas de Casablanca, San Pedrito Peñuelas y en Santa Rosa Jáuregui, donde se ha detectado la presencia de la Mara Salvatrucha.
Granados Torres reconoció que los delitos más comunes de las pandillas son el consumo de alcohol en la vía pública y escandalizar. También se tienen documentados casos de narcomenudeo, homicidio y lesiones, sobre todo en San Pedrito Peñuelas, donde se han registrado por lo menos seis muertes ocasionadas por arma de fuego, a consecuencia de peleas entre grupos rivales. Situación que no es nueva, pues los conflictos y rivalidades se registran desde hace más de diez años.
Desde luego que las causas de la delincuencia no las debemos buscar en la abundancia de empleo o de satisfactores económicos, sino en su contrario: en la falta de trabajo y en la perruna e insaciable ambición de quienes aspiran a tener cada vez más a costa de lo que sea. El problema más grave de los mexicanos y causa de todos los males, como la inseguridad y violencia, es la pobreza: la injusta distribución de la riqueza producida por los trabajadores, que todos los días entregan una parte de su vida a sus centros de trabajo.
Pero, ¿qué hacen las autoridades por combatir este mal? Nada. No crean empleos. El dinero del pueblo lo depositan en sus cuentas en lugar de construir escuelas, aulas, bibliotecas, instituciones para promover el arte y la cultura, o unidades deportivas, hospitales, obras de drenaje, agua o luz para la gente que vive en las colonias y comunidades pobres. Y ahora, cuando el 33.6% de las empresas es víctima de delitos, con un costo de más de 110 mil millones de pesos, se asustan de los altos índices de criminalidad, que hay que combatir con más policías y mejor armamento. Vale…








0 comments